WELLINGTON, Nueva Zelanda.- La Policía neozelandesa dio hoy por muertos a los 29 mineros que desde hace seis días permanecían atrapados en el yacimiento de carbón Pike-River, en la costa oeste de la isla. El jefe de la fuerza a cargo del rescate, Gary Knowles, aseguró esta mañana que nadie pudo haber sobrevivido a la segunda explosión que se produjo en el socavón.

"Es extramadamente improbable que alguien sobreviviera", admitió también el jefe ejecutivo de la mina, Peter Whittall, ya que esta última fue mayor aún que la que sepultó a los trabajadores, de entre 17 y 62 años, el pasado viernes. "Es la hora más negra de la costa oeste", dijo por su parte el alcalde de la localidad de Greymouth, Tony Kokshoorn.

Horas antes, durante una perforación para intentar llegar al lugar donde se encontraban atrapados los mineros, se había constatado una gran concentración de gases tóxicos y explosivos. La sonda que penetró al yacimiento no detectó señales de vida. Por ello, no se permitió a un equipo de rescate voluntario que ingrese a las galerías. (Reuters-AFP)

Fotografías de 24 de los 29 mineros que perdieron la vida.